¿Esperas a que aparezca una avería o prefieres evitar una reparación mucho más cara?

Muchas personas no llaman a un pocero hasta que el problema ya es evidente: malos olores, un atasco que no desaparece o incluso filtraciones de agua. Sin embargo, la mayoría de las averías en una red de saneamiento empiezan mucho antes y dan pequeñas señales que suelen pasar desapercibidas.

Detectarlas a tiempo puede evitar reparaciones mucho más costosas e incluso obras de gran envergadura.

En este artículo te explicamos cuáles son las señales más habituales para que puedas actuar antes de que el problema se complique.

1. Los desagües tardan cada vez más en vaciarse

Si el agua del fregadero, lavabo o ducha tarda más de lo habitual en desaparecer, probablemente exista una obstrucción parcial.

Aunque al principio parezca un simple atasco doméstico, cuando el problema afecta a varios desagües de la vivienda suele indicar que la incidencia está en la red general.

2. Malos olores persistentes

Un olor desagradable procedente de los desagües nunca es normal.

Puede deberse a:

  • Roturas en las tuberías.
  • Acumulación de residuos.
  • Falta de ventilación.
  • Arquetas deterioradas.
  • Fugas ocultas.

Si el olor aparece de forma constante, conviene revisar la instalación antes de que el problema vaya a más.

3. Atascos que vuelven una y otra vez

Desatascar una tubería y que el problema reaparezca pocos días después suele indicar que la causa no ha sido eliminada.

En muchos casos existen:

  • Raíces dentro de la tubería.
  • Hundimientos.
  • Grietas.
  • Acumulaciones importantes de residuos.

Una inspección con cámara permite localizar el origen exacto sin realizar obras innecesarias.

4. Humedades sin explicación

Cuando aparecen manchas de humedad en paredes, garajes o sótanos sin una causa aparente, es posible que exista una fuga en la red de saneamiento.

Estas filtraciones pueden afectar poco a poco a la estructura del edificio si no se solucionan.

5. Se escucha agua correr aunque nadie la esté utilizando

Es una señal bastante desconocida.

Si percibes ruido constante de agua dentro de la instalación, podría existir una fuga oculta o una rotura en alguna conducción.

Cuanto antes se localice, menor será el coste de la reparación.

6. El terreno se hunde

En comunidades, jardines o patios, un pequeño hundimiento puede indicar que una tubería ha cedido.

Con el paso del tiempo ese hundimiento puede aumentar y provocar daños importantes.

7. Aparición de grietas cerca del saneamiento

No todas las grietas están relacionadas con las tuberías, pero cuando aparecen cerca de arquetas o zonas donde pasa la red de saneamiento conviene realizar una revisión.

Una fuga prolongada puede alterar el terreno y afectar a la estabilidad.

8. Inundaciones después de llover

Si cada episodio de lluvia provoca que el agua salga por arquetas o desagües, probablemente exista una obstrucción o la red no esté funcionando correctamente.

Esperar solo hará que el problema empeore.

9. Las arquetas rebosan

Una arqueta nunca debería permanecer llena de agua de forma constante.

Cuando esto ocurre suele indicar:

  • Atascos.
  • Roturas.
  • Colapsos.
  • Mala evacuación.

Es una de las señales más claras de que hace falta una intervención profesional.

10. Hace años que no se revisa la instalación

Muchas comunidades de propietarios esperan a que aparezca una avería para actuar.

Sin embargo, una inspección preventiva puede detectar pequeñas incidencias antes de que se conviertan en reparaciones muy costosas.

La prevención siempre resulta más económica que una reparación urgente.

¿Qué hace un pocero para localizar el problema?

Hoy en día no es necesario levantar todo el suelo para saber qué ocurre.

Los profesionales utilizan diferentes técnicas como:

  • Inspección con cámara CCTV.
  • Localización de arquetas ocultas.
  • Limpieza mediante agua a presión.
  • Reparación puntual.
  • Rehabilitación de tuberías cuando es necesario.

Esto permite actuar únicamente donde existe el problema, reduciendo el tiempo de la obra y los costes.

¿Cuándo deberías pedir una revisión?

Es recomendable solicitar una inspección cuando:

  • Los atascos empiezan a repetirse.
  • Aparecen malos olores sin motivo.
  • Existen humedades relacionadas con la red de saneamiento.
  • La comunidad tiene una instalación antigua.
  • Se observan hundimientos o filtraciones.

Actuar con rapidez suele evitar averías mucho más importantes.

Conclusión

Las redes de saneamiento suelen avisar antes de fallar por completo.

Escuchar esas señales puede ahorrarte miles de euros en reparaciones y evitar molestias innecesarias.

Si detectas alguno de estos síntomas, lo más recomendable es realizar una inspección profesional para conocer el estado real de la instalación y solucionar el problema antes de que se agrave.

Porque, cuando se trata de pocería, llegar a tiempo siempre es la mejor inversión.

  • Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cada cuánto tiempo conviene revisar una red de saneamiento?

Depende de la antigüedad del edificio y del uso de la instalación. En comunidades es recomendable realizar revisiones preventivas periódicas.

¿Siempre hay que hacer obras para reparar una tubería?

No. Muchas averías pueden localizarse mediante cámaras y algunas reparaciones pueden realizarse sin abrir grandes zanjas.

¿Qué provoca la mayoría de los atascos?

La acumulación de residuos, grasas, raíces, sedimentos y el deterioro natural de las tuberías.

¿Una inspección con cámara rompe el suelo?

No. Se introduce una cámara por la propia tubería para comprobar su estado sin realizar obras.

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